No. Los primeros días los sientes, y eso es otra cosa. La diferencia importa: la sensación se va sola en unos días, el dolor es una señal de que algo está mal y no se aguanta.
Notar que tienes algo puesto, parpadear más de lo normal, que te lagrimee un ojo al ponerlo. Nada de eso es dolor y baja rápido: el ojo deja de registrar el lente en cuestión de días. Con lentes blandos casi no hay adaptación. Con un RGP, que es rígido, sí se siente más al principio y toma un poco más.
Si duele, sale el lente. No lo dejes puesto "a ver si se pasa" y no te lo vuelvas a poner ese día. Si al quitártelo el ojo no vuelve a como estaba, eso se consulta el mismo día con tu especialista de la visión, no la semana que viene.
Antes de pensar que los lentes de contacto no son para ti, vale descartar estas cinco, que explican la mayoría de las molestias.
Es lo más común de todas. Puesto del lado equivocado el lente no asienta y se siente todo el tiempo. En la mano, mirándolo de perfil, debe verse como un tazón con el borde recto. Si el borde se abre hacia afuera, dale vuelta.
Una pestaña, una mota de polvo, una fibra de la toalla. Sale con el lente y con enjuagarlo en solución. Nunca con agua del grifo.
Aire acondicionado, pantalla, poco parpadeo. En esas condiciones la superficie del lente se reseca y empieza a rozar en vez de deslizarse. Acá ayudan las gotas lubricantes compatibles con lentes y, sobre todo, cambiar a un material que retenga más agua o pasar a un lente diario.
Un lente vencido acumula depósitos y deja de dejar pasar oxígeno como debería. Se siente y además es el riesgo que nadie ve. Acá está cuánto dura de verdad cada caja.
Un lente no es sólo la graduación: tiene curva base y diámetro, y si no van con tu ojo el lente queda flojo o apretado y molesta siempre. Por eso cada ficha muestra esos dos datos. Acá está dónde encontrarlos.
Es lo que frena a casi todo el mundo la primera vez, y se resuelve con práctica, no con valor. El párpado se sostiene con los dedos justamente para que no puedas parpadear encima. Después de las primeras veces deja de pensarse. Acá está el paso a paso de la primera vez.
No. Los primeros días se sienten, que es distinto. Esa sensación baja sola en unos días. El dolor, en cambio, es señal de que algo está mal y no se aguanta: hay que quitarse el lente.
Con lentes blandos, unos días y casi sin adaptación. Con un RGP, que es rígido, se siente más al principio y toma un poco más de tiempo.
Las causas más comunes son que esté puesto al revés, que haya una pestaña o polvo debajo, que el ambiente lo esté resecando, que el lente ya pasó su fecha de reemplazo, o que la curva base y el diámetro no sean los de tu ojo.
Mirándolo de perfil sobre el dedo debe verse como un tazón con el borde recto. Si el borde se abre hacia afuera, está al revés.
Si hay dolor, si el ojo no vuelve a como estaba después de quitarte el lente, o si ves borroso con él puesto. Eso se consulta el mismo día con tu especialista de la visión y no se vuelve a usar el lente hasta que lo revise.