Te escribimos antes de que se te acaben. Contestas una palabra y te dejamos el pedido listo, con tu misma fórmula. No hay que registrarse ni repetir nada.
Guardamos tu fórmula y el lente que elegiste. Eso es todo lo que necesitamos.
Según el lente que compraste, no con una regla genérica. Un mensual y un RGP no duran lo mismo, y un lente que hay que encargar necesita más aviso.
Con tiempo de sobra. Si tu lente es de los que hay que mandar a hacer, te avisamos con dos o tres meses, que es lo que tarda en llegar.
Y ya. Te armamos el pedido con tu misma fórmula y te pasamos los datos de pago. No hay que volver a llenar nada.
Las tres respuestas hacen algo distinto: SÍ deja el pedido listo · DESPUÉS te volvemos a escribir en 15 días · NO apaga el aviso de ese lente. Puedes cambiar de opinión cuando quieras.
Estos son los plazos con los que trabajamos, medidos sobre nuestros propios clientes. El tiempo que trae el fabricante asume uso diario y viene por par, así que casi nunca coincide con la realidad de quien los usa.
Entra a tu cuenta y ahí ves tus pedidos y la fórmula que tenemos guardada.